Esto es lo que demuestran los hechos científicos, afirman los investigadores: el ser humano, en realidad, es naturalmente cooperativo, altruista y social.El libro, editado por Springer, presenta evidencias empíricas que respaldan esta idea, y que son aportadas desde una amplia gama de disciplinas académicas, como la antropología, la psiquiatría, la biología, la sociología, la religión o la medicina, entre otras.
Características inherentes
Sussman señala que “la cooperación no es sólo un producto derivado de la competición, o algo que se hace sólo porque ambas partes reciben a partir de ella un beneficio: el altruismo y la cooperación son inherentes a los humanos, y también a otros primates”.
Por ejemplo, los científicos han observado que los chimpancés adoptan a crías huérfanas que no son de su propia familia, a pesar del esfuerzo necesario para criarlas, afirma Sussman.
Según escribe Cloninger en el prólogo de “Origins of Altruism and Cooperation”: “el comportamiento prosocial es un componente esencial de la salud y de la felicidad humanas. Por el contrario, el comportamiento egoísta y no cooperativo es señal de disfunción mental, y está fuertemente asociado a la insatisfacción vital y a la enfermedad”.
Anteriormente, en la conferencia celebrada en Washington en 2009, el psiquiatra había explicado que “las investigaciones en antropología, ciencias sociales y en salud mental, están coincidiendo en la demostración de que los seres humanos son naturalmente propicios a ser amables y sociables, no a ser crueles y violentos…”.
“La violencia y la crueldad son comportamientos propios de la inadaptación”, añadió Cloninger. Según él, el miedo, la violencia y las adicciones interferirían con el comportamiento humano normal, contribuyendo al surgimiento de enfermedades mentales y de ciclos de violencia, desconfianza y desesperación.
Estos comportamientos, sin embargo, en realidad son relativamente poco comunes en los individuos de nuestra especie, y constituyen respuestas anómalas a condiciones no naturales. De hecho, el patrón corriente del ser humano es el de ser social, el de querer trabajar con otros y cooperar.
Consecuencias de esta constatación
Los animales sociales en general, entre los que se incluyen los primates y los humanos, no se ven en la obligación de vivir socialmente, sino que lo hacen porque este patrón los beneficia de numerosas formas.
A través de la selección natural, primates y humanos han desarrollado áreas del cerebro que generan sensaciones de placer y de satisfacción a partir de la cooperación o de la amistad, aunque éstas impliquen sacrificios personales.
“Origins of Altruism and Cooperation” presenta datos que respaldan la idea de que los patrones corrientes de comportamiento de nuestra especie son prosociales, y no lo contrario.
Según escriben Sussman y Cloninger en el prólogo del, examinar los factores subyacentes a dichos patrones resultará esencial para comprender porqué surgen entonces los conflictos entre personas, pueblos y países en el mundo moderno, pero también para hallar la mejor manera de promover las interacciones pacíficas y productivas entre humanos de todo el mundo.
Prólogo de "Origins of Altruism and Cooperation"
9781441995193-p1.pdf
(55.96 Kb)
martes, 13 de septiembre de 2011
El ser humano es altruista y cooperativo por naturaleza
via tendencias21.net
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